Por asiento: predecible, hasta que crecés
El modelo clásico cobra por agente por mes, y su atractivo es que podés calcular la factura en una servilleta. Su problema aparece justo cuando las cosas van bien: cada persona que sumás para atender más conversaciones sube la factura, así que el costo del software escala con tu planilla y no con el valor que produce. Los equipos responden compartiendo credenciales — lo que destruye el historial y la trazabilidad — o manteniendo el equipo artificialmente pequeño.
El precio por asiento también castiga en silencio la promesa central de la era de la IA: si una IA maneja la mitad de tu volumen, un proveedor por asiento te sigue cobrando por cada humano, y a menudo cobra la IA aparte, encima.
Por mensaje, por contacto, por token: la familia impredecible
Los modelos por uso suenan más justos — pagás por lo que usás — pero la unidad importa muchísimo. Cobrar por mensaje o por contacto mensual significa que un mes movido produce una factura que no aprobaste de antemano. Cobrar la IA por token es lo menos legible de todo: nadie fuera de ingeniería sabe qué es un token, y la misma pregunta de un cliente puede costar montos salvajemente distintos según cómo al modelo se le ocurrió responder.
La prueba para cualquier plan por uso es si la unidad es algo que reconocerías como valioso en tus propios libros. Los mensajes y los tokens son costos, no resultados — podés gastar una fortuna en ambos sin resolver nada.
Por resolución: ponerle precio al resultado
iNTELIGENCIA VIVA cobra la IA por resolución: una conversación que la IA cerró completa, sin que un humano interviniera. Pro a US$29/mes incluye 250; Business a US$79/mes incluye 1.000; de ahí en adelante, cada resolución adicional cuesta US$0.35 o US$0.30. Si la IA no puede terminar y traspasa a tu equipo, esa conversación no cuenta — pagás cuando el trabajo de verdad se hizo.
La alineación de incentivos es el punto, no solo la aritmética: un proveedor que cobra por resolución gana con una IA honestamente buena que traspasa cuando duda, no con una que maximiza mensajes enviados. Tu equipo humano, mientras tanto, nunca se mide con taxímetro — los planes no cobran por asiento en absoluto.
Los costos ocultos que ninguna página de precios lista
Evalúes al proveedor que evalúes, preguntá por los costos que viven fuera de la tabla de planes: las conversaciones de la WhatsApp Business API las factura Meta por separado, en todas las plataformas — un proveedor que insinúe lo contrario lo está escondiendo en un sobreprecio. Cuotas de instalación y onboarding, cobros por quitar la marca del proveedor, exportar tu propio historial de conversaciones cuando te vas, e "integraciones" que en realidad son un plan superior son los cuatro clásicos.
Y revisá la letra pequeña de la capa gratuita: si el widget que hacía gratuita a la herramienta deja de funcionar el día que cancelás el plan de pago, la capa gratuita era un rehén, no una función. Una herramienta sobre la que vale la pena construir mantiene sus promesas gratuitas independientes de la relación de pago.
Una forma rápida de estimar tu costo mensual real
Contá tus conversaciones de un mes normal, estimá la parte repetitiva (estado del pedido, horarios, disponibilidad — normalmente bastante más de la mitad), y ponele precio a esa parte como resoluciones de IA; lo que queda es la carga real de tu equipo. Para la mayoría de negocios pequeños esa aritmética cae en US$29–79/mes todo incluido — mirá la página de precios para la tabla vigente — y, lo importante: la puerta de entrada no cuesta nada, el Directorio gratuito no tiene ningún taxímetro conectado.